Si hoy duele más, no estás “retrocediendo”
Hay días que no son “uno más”. San Valentín suele ser uno de ellos.
No porque tengas que sentir algo especial, sino porque el entorno lo vuelve difícil: mensajes, recuerdos, fechas, planes que antes tenían sentido… y ahora se sienten lejos.
Si hoy estás más sensible o con menos ánimo, no es que estés peor.
Es que algunas fechas levantan polvo emocional. A veces el duelo cambia por horas: en la mañana estás estable y en la tarde toda pesa. Eso también es parte del proceso.
Este texto no busca decirte “qué deberías sentir”. Solo quiere acompañarte con ideas prácticas, para que el día no te arrastre y tú puedas sostenerte con un poco más de calma.
Un plan simple para el mismo día (porque el duelo no se vive igual todo el tiempo).
En vez de exigirte un “plan perfecto”, te propongo dos rutas. Puedes elegir una y cambiarla cuando lo necesites.
No se trata de “celebrar”. Se trata de estar a salvo de ti misma/o y darte un mínimo de estructura.
Una actividad neutra: café, caminata corta, una película, un lugar tranquilo.
Una persona que no te apure: alguien que pueda acompañarte sin llenar el silencio con frases de “ánimo”.
Un gesto pequeño de cuidado: algo simple que te haga bien (baño caliente, comida que te caiga fácil, ropa cómoda).
Un momento breve de recuerdo: si lo deseas, algo corto, sin convertirlo en una prueba de resistencia emocional.
Un objetivo suficiente para hoy: pasar el día sin lastimarte más.
A veces lo que más agota no es el día… sino tener que explicarlo.
Si no quieres salir, celebrar o conversar, puedes poner límites con frases cortas. No necesitas justificarte demasiado.
Los límites no son frialdad. Son una forma de cuidarte.
Recordar puede ser amor, y también puede doler. La idea no es forzarte a “cerrar” nada, sino darte un espacio seguro.
Opciones simples:
Un gesto pequeño puede ser suficiente. No hace falta convertirlo en un ritual largo si hoy no tienes fuerza.
En días como este, las redes suelen sentirse como una vitrina que no deja respirar. No porque la gente esté mal por celebrar, sino porque tú estás en otro lugar.
Puedes hacer algo muy simple:
Cuidarte también es elegir qué no mirar.
En duelo, a veces no necesitas “muchas personas”. Necesitas una que sea segura.
Puedes escribirle algo así:
Si estás sola/o, también cuenta pedir apoyo profesional o buscar espacios guiados. Acompañarte no tiene que ser un acto solitario.
En la mayoría de los casos, el dolor va cambiando con el tiempo. No desaparece de golpe, pero se vuelve más manejable.
Sin embargo, hay momentos en los que el duelo se vuelve demasiado pesado y empieza a afectar la vida diaria de forma persistente.
Podría ser buen momento para buscar ayuda si:
Y si en algún momento aparecen ideas de hacerte daño o sientes que no estás a salvo contigo, busca ayuda de inmediato: llama a emergencias de tu país (por ejemplo 911) o contacta a un servicio de crisis/local de salud. No tienes que sostener eso sola/o.
Si este 14 de febrero duele más, no tienes que “ganarle” al día.
Solo atraviesa el día con cuidado. Con lo que tengas.
Y si lo único que puedes hacer hoy es respirar, comer algo y seguir, eso ya es mucho.
En Armony creemos que el acompañamiento importa, especialmente cuando la vida se siente difícil.
Topics: Bienestar

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