Duelo en San Valentín tras la pérdida de la pareja

© Armony Servicios Exequiales Feb 12, 2026 3:21:38 PM

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Si hoy duele más, no estás “retrocediendo”

Hay días que no son “uno más”. San Valentín suele ser uno de ellos.

No porque tengas que sentir algo especial, sino porque el entorno lo vuelve difícil: mensajes, recuerdos, fechas, planes que antes tenían sentido… y ahora se sienten lejos.


Si hoy estás más sensible o con menos ánimo, no es que estés peor.

Es que algunas fechas levantan polvo emocional. A veces el duelo cambia por horas: en la mañana estás estable y en la tarde toda pesa. Eso también es parte del proceso.

Este texto no busca decirte “qué deberías sentir”. Solo quiere acompañarte con ideas prácticas, para que el día no te arrastre y tú puedas sostenerte con un poco más de calma.

Un plan simple para el mismo día (porque el duelo no se vive igual todo el tiempo).

En vez de exigirte un “plan perfecto”, te propongo dos rutas. Puedes elegir una y cambiarla cuando lo necesites.



1) Si hoy tienes algo de energía


No se trata de “celebrar”. Se trata de estar a salvo de ti misma/o y darte un mínimo de estructura.

Una actividad neutra: café, caminata corta, una película, un lugar tranquilo.

Una persona que no te apure: alguien que pueda acompañarte sin llenar el silencio con frases de “ánimo”.

Un gesto pequeño de cuidado: algo simple que te haga bien (baño caliente, comida que te caiga fácil, ropa cómoda).

Un momento breve de recuerdo: si lo deseas, algo corto, sin convertirlo en una prueba de resistencia emocional.

 

 

2) Si amaneces sin fuerzas

  • Este también es un plan válido. Descansar no es rendirse.
  • Quédate en casa sin culpa.
  • Come simple: algo que te sostenga, sin presionarte a “hacerlo bien”.
  • Reduce redes sociales (aunque sea por unas horas).
  • Descansa sin exigirte productividad. Dormir, acostarte o desconectarte también es autocuidado.

 

Un objetivo suficiente para hoy: pasar el día sin lastimarte más.

 

Límites sin explicaciones largas


A veces lo que más agota no es el día… sino tener que explicarlo.

Si no quieres salir, celebrar o conversar, puedes poner límites con frases cortas. No necesitas justificarte demasiado.

  • “Gracias por invitarme. Este año necesito algo tranquilo.”
  • “Hoy prefiero estar en calma, pero les agradezco mucho.”
  • “No me da para planes. Otro día con gusto.”
  • “Hoy voy a cuidarme, gracias por entender.”

Los límites no son frialdad. Son una forma de cuidarte.

 

Un gesto de recuerdo que te sostenga

Recordar puede ser amor, y también puede doler. La idea no es forzarte a “cerrar” nada, sino darte un espacio seguro.

Opciones simples:

  • Escribir una carta (sin obligación de terminarla ni de “concluir”).
  • Elegir tres recuerdos y decirlos en voz alta, como quien nombra algo importante.
  • Encender una vela + una canción por unos minutos.
  • Caminar en un lugar significativo, solo si sientes que te haría bien (si no, no).

Un gesto pequeño puede ser suficiente. No hace falta convertirlo en un ritual largo si hoy no tienes fuerza.

 

Redes sociales: permiso para protegerte


En días como este, las redes suelen sentirse como una vitrina que no deja respirar. No porque la gente esté mal por celebrar, sino porque tú estás en otro lugar.

Puedes hacer algo muy simple:

  • Silenciar historias o cuentas por 24–48 horas.
  • Evitar contenido que te dispare recuerdos (no es debilidad; es cuidado).
  • Poner horarios para entrar (ej. 10 minutos y sales).
  • Si te sirve: cero redes por el día. No pasa nada.

Cuidarte también es elegir qué no mirar.

 

Red de apoyo: una persona basta


En duelo, a veces no necesitas “muchas personas”. Necesitas una que sea segura.

Puedes escribirle algo así:

  • “Hoy me está costando. ¿Podemos hablar un rato o solo estar en silencio?”
  • “No necesito consejos, solo compañía.”
  • “Si no respondo rápido, no es contigo. Gracias por estar.”

Si estás sola/o, también cuenta pedir apoyo profesional o buscar espacios guiados. Acompañarte no tiene que ser un acto solitario.

 

Señales para pedir ayuda profesional

En la mayoría de los casos, el dolor va cambiando con el tiempo. No desaparece de golpe, pero se vuelve más manejable.

Sin embargo, hay momentos en los que el duelo se vuelve demasiado pesado y empieza a afectar la vida diaria de forma persistente.

Podría ser buen momento para buscar ayuda si:

  • el dolor es muy intenso la mayor parte de los días y no baja nada con el paso de las semanas/meses,
  • te cuesta funcionar: trabajar, alimentarte, dormir, relacionarte,
  • sientes que quedaste “atascado/a” y no encuentras cómo volver a tener rutina,
  • evitas todo lo que te recuerde a tu pareja y eso te encierra,
  • hay desesperanza constante o sensación de que no vale la pena seguir.


Y si en algún momento aparecen ideas de hacerte daño o sientes que no estás a salvo contigo, busca ayuda de inmediato: llama a emergencias de tu país (por ejemplo 911) o contacta a un servicio de crisis/local de salud. No tienes que sostener eso sola/o.

 

Para cerrar: hoy también es un día válido


Si este 14 de febrero duele más, no tienes que “ganarle” al día.

Solo atraviesa el día con cuidado. Con lo que tengas.

Y si lo único que puedes hacer hoy es respirar, comer algo y seguir, eso ya es mucho.

En Armony creemos que el acompañamiento importa, especialmente cuando la vida se siente difícil.

 

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Topics: Bienestar