¿Por qué es importante?
Cuidar la salud de tu perro o tu gato va mucho más allá de darles alimento y cariño.
Vacunar y desparasitar es una forma de proteger su vida: las vacunas previenen enfermedades graves (y en muchos casos mortales), y la desparasitación ayuda a evitar parásitos internos y externos que no solo afectan a tu mascota, sino que también pueden representar un riesgo para tu familia.
En Ecuador, nuestra diversidad de climas —tropical en la Costa, humedad en la Amazonía y cambios de temperatura en la Sierra— crea condiciones ideales para que virus, bacterias y parásitos circulen durante todo el año.
Por eso, mantener al día su plan de vacunación y desparasitación no es un lujo ni una exageración: es una necesidad para su bienestar y también para la salud pública.
Y algo clave: hay enfermedades que pueden transmitirse a las personas, como la rabia o la leptospirosis. Además, la vacuna antirrábica es obligatoria por ley para perros y gatos.
6–8 semanas: Primera vacuna múltiple (parvovirus, moquillo, hepatitis, parainfluenza).
10–12 semanas: Refuerzo de vacuna múltiple (+ leptospirosis según criterio veterinario).
14–16 semanas: Vacuna antirrábica + último refuerzo múltiple.
Anual: Refuerzo de vacunas principales.
6–8 semanas: Primera vacuna triple felina (panleucopenia, calicivirus, rinotraqueítis).
10–12 semanas: Refuerzo triple + leucemia felina (si hay contacto con otros gatos).
14–16 semanas: Vacuna antirrábica.
Anual: Refuerzos según recomendación veterinaria.
Cachorros y gatitos:
Adultos:
Cada 3 meses, de por vida (parásitos internos).
Pulgas y garrapatas:
Protección mensual o continua durante todo el año.
Consejos prácticos
Cuando la vacunación o la desparasitación se quedan atrás, tu mascota queda más expuesta a enfermarse: puede contraer enfermedades graves, complicaciones que avanzan rápido y, en algunos casos, incluso contagiar a otras mascotas o a personas.
Y lo más duro es que muchas veces la señal llega tarde: cuando ya hay síntomas, ya hay dolor… y también gastos veterinarios inesperados que golpean justo cuando necesitas tranquilidad.
La prevención siempre será más sencilla —y menos angustiante— que enfrentar una emergencia.
Por eso, contar con un plan de cuidado integral como Armony Pet te ayuda a mantener sus controles al día, acceder a beneficios en vida y tener acompañamiento, para que su salud no dependa de la improvisación ni del momento económico.
Al final, vacunar y desparasitar no es solo cumplir un calendario: es un acto de amor, responsabilidad y previsión por quien te acompaña todos los días.